La Corte Suprema de Justicia de Panamá está por emitir un fallo decisivo que determinará si la compañía china CK Hutchison podrá seguir operando dos terminales portuarias estratégicas en los extremos del Canal de Panamá, reveló este martes el diario estadounidense The Wall Street Journal, una sentencia que es observada con atención por China y Estados Unidos debido a sus implicaciones geopolíticas y comerciales.
El caso se originó a raíz de denuncias presentadas por la Contraloría de Panamá y abogados privados, quienes acusan a Hutchison de vulnerar la Constitución al provocar daños al interés público.
Además, una auditoría oficial estima que el Estado ha perdido hasta $1,300 millones desde que la empresa obtuvo la concesión en la década de 1990, la cual fue renovada por 25 años adicionales en 2021.
El gobierno panameño ha afirmado que acatará la resolución de la Corte. En caso de una revocación del contrato, las autoridades planean garantizar la operación continua de los puertos mediante un operador provisional, mientras se lanza una nueva licitación con cambios en los términos, como separar la administración de las terminales de Balboa y Cristóbal.
Desde el Ejecutivo, el presidente José Raúl Mulino ha asegurado que cumplirá el fallo, aunque considera que el contrato vigente en su forma actual no es sostenible. En julio pasado, Mulino respaldó públicamente las acciones legales del contralor Anel Flores contra el contrato de concesión de Panama Ports Company, del conglomerado Hutchinson Ports, al considerar que ha sido perjudicial para los intereses del Estado y carece de validez por no contar con el refrendo de la Contraloría.
Las autoridades reconocen la urgencia de evitar cualquier interrupción, dado que Panamá es un centro neurálgico para el comercio marítimo global.
CK Hutchison ha rechazado los señalamientos, alegando motivaciones políticas en el proceso legal, y advirtió que, en caso de un fallo en su contra, acudirá a arbitrajes internacionales para proteger su inversión. La decisión de la Corte es inapelable, pero la compañía aún podría solicitar aclaraciones, lo que retrasaría su ejecución.
El caso ocurre mientras Estados Unidos incrementa la presión sobre la presencia china en infraestructuras críticas de América Latina. Al mismo tiempo, Hutchison concretó un acuerdo para vender más de 40 puertos en el mundo a un consorcio liderado por BlackRock y MSC por cerca de $23,000 millones. Entre estos activos figuran los terminales panameños, cuya venta ha generado objeciones del Gobierno chino, que pretendía incluir a la estatal Cosco, lo cual es incompatible con las leyes panameñas.
El Canal de Panamá moviliza el 5 % del comercio mundial y procesa más de 9 millones de contenedores anualmente, consolidando al país como un eje logístico estratégico entre Asia, América y Europa. Por ello, el resultado del litigio podría redefinir el balance de poder en el comercio marítimo internacional.
