La demanda de cemento en El Salvador registró un repunte significativo en 2025, impulsada por un fuerte dinamismo en el sector construcción. Entre enero y agosto, las empresas consumieron 34.3 millones de bolsas de cemento de 42.5 kilogramos, un incremento del 22 % respecto a los 28.1 millones del mismo período en 2024, según datos del Banco Central de Reserva (BCR).
Solo en agosto, la demanda alcanzó los 3.9 millones de bolsas, por encima de los 3.5 millones reportados en el mismo mes del año anterior. Este aumento ha obligado a los productores a reforzar su capacidad operativa.
Luis Rodríguez, director de la Oficina de Planificación del Área Metropolitana de San Salvador (OPAMSS), indicó que las cementeras están ampliando su capacidad de producción y distribución para satisfacer el creciente mercado.
Holcim El Salvador, por ejemplo, reportó un aumento del 20 % en sus volúmenes de venta durante el año, y su director ejecutivo, Manuel Arrieta, afirmó que la compañía logró “el récord histórico de producción en el país” durante el segundo semestre de 2025.
Holcim, que opera dos plantas en Metapán, ha vendido más de 1.2 millones de toneladas de cemento este año, e invirtió cerca de $80 millones en los últimos cinco años para ampliar su capacidad instalada e incorporar tecnologías sostenibles.
El repunte también ha sido visible en las importaciones. Entre enero y octubre, El Salvador importó 614,000 toneladas de cemento hidráulico, principalmente desde Guatemala, Vietnam y Japón, con un valor total de $51.6 millones. Rodríguez detalló que el volumen total de materiales de construcción movilizados por el puerto de Acajutla se incrementó en un 60 %.
La tendencia al alza no incluye las ventas informales, que siguen siendo significativas. La construcción a pequeña escala también experimenta un auge: OPAMSS registró 689 proyectos menores en 2025, comparado con solo 31 en 2023. Esta actividad refleja el dinamismo del rubro, que creció un 29.8 % en agosto, impulsado por más de 120 desarrollos habitacionales en ejecución.
