En medio de una drástica caída de usuarios, la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo anunció una inversión $55,30 millones en la ampliación de la pista del Aeropuerto Internacional Augusto C. Sandino, que cerró 2025 con 1,10 millones de pasajeros, un nivel similar al de 2014.
La obra, ejecutada por la estatal china China State Construction Engineering Corporation (CSCEC), extenderá la pista de 2.442 a 3.330 metros.
Según el régimen, ello permitirá recibir aeronaves de gran envergadura como Airbus 350 y Boeing 787, con capacidad de hasta 400 pasajeros.
Según el director de la Empresa Administradora de Aeropuertos Internacionales (EAAI), Elí Roque, el objetivo es “facilitar la llegada de socios comerciales de Rusia y China y dinamizar el turismo”, desde Turquía.
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Remesas y migración
El economista Óscar René Vargas señaló que la apuesta aérea contrasta con la realidad económica del país, donde las remesas familiares enviadas desde Estados Unidos siguen siendo el principal sostén.
Datos del Banco Central de Nicaragua (BCN) indican que en 2025 el país recibió más de $4,600 millones en remesas, de los cuales más del 80 % provino de EE. UU., equivalente a cerca del 25 % del PIB.
El repunte de pasajeros entre 2022 y 2024 estuvo vinculado al flujo de migrantes irregulares que usaron Managua como puente hacia Estados Unidos.
En 2025 la cifra volvió a descender tras el endurecimiento de la política migratoria estadounidense.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha reiterado que mantendrá controles más estrictos y sanciones contra redes que faciliten la migración irregular, incluida la cancelación de rutas aéreas vinculadas a ese tráfico.
Las obras concluirían en 2027, aunque la meta oficial de 1,20 millones de pasajeros en 2026 apenas igualaría los niveles previos a 2018.
