Centroamérica pierde confianza e inversión: el deterioro institucional frena la economía y profundiza la desigualdad

El debilitamiento del Estado de derecho en Centroamérica no solo afecta la calidad democrática, sino que tiene consecuencias directas en la economía, la inversión y la cohesión social, según el Índice de Estado de Derecho 2025 del World Justice Project, que vincula la fragilidad institucional con menor desarrollo y mayor desigualdad.

Los países que ven afectado su Estado de derecho, también sufren impacto en las ivnersiones.

El informe de World Justice Project sostiene que los países con peores posiciones en el ranking global enfrentan mayores dificultades para atraer inversión extranjera y generar crecimiento económico sostenido.

Nicaragua, ubicada en el puesto 139, enfrenta un fuerte aislamiento internacional que se traduce en caída de inversiones, reducción de cooperación externa y deterioro de las condiciones de vida de la población.

El Salvador, en el puesto 114, presenta un escenario mixto: mejoras en seguridad conviven con alertas internacionales por el debilitamiento de contrapesos institucionales, lo que genera incertidumbre económica a mediano plazo.

Guatemala atraviesa un clima de incertidumbre jurídica que impacta negativamente en la confianza empresarial y limita la llegada de nuevas inversiones, especialmente en sectores estratégicos.

El Salvador es uno de los países que presentan resultados mixtos.

En Honduras, la combinación de corrupción, impunidad y debilidad institucional continúa afectando la competitividad económica y la capacidad del Estado para reducir la pobreza.

Panamá, tradicionalmente visto como un hub financiero regional, enfrenta cuestionamientos crecientes por corrupción y falta de transparencia, lo que ha erosionado su reputación internacional.

Belice mantiene mayor estabilidad relativa, pero el informe advierte que las limitaciones en acceso a la justicia afectan especialmente a sectores vulnerables y pequeños productores.

Costa Rica conserva mejores indicadores sociales y económicos, aunque el desgaste institucional comienza a reflejarse en la confianza ciudadana y en el debate político interno.

El World Justice Project señala que la debilidad del Estado de derecho incrementa el costo de hacer negocios y reduce la competitividad frente a otras regiones emergentes.

A nivel regional, Costa Rica presenta los mejores indicadores sociales y económicos.

La falta de justicia efectiva también profundiza la desigualdad social y limita el acceso a derechos básicos como salud, educación y seguridad.

A nivel social, la erosión institucional aumenta la conflictividad y debilita la cohesión comunitaria, especialmente en contextos de pobreza y exclusión.

El informe concluye que fortalecer las instituciones no es solo una cuestión legal, sino una condición esencial para el desarrollo económico sostenible y la estabilidad social en Centroamérica.

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