Víctor Hugo Díaz Morales, conocido como “El Rojo”, cumplió su condena por narcotráfico en Estados Unidos y será deportado en los próximos días a Guatemala, país desde donde fue extraditado en 2018.
Díaz Morales alcanzó notoriedad internacional por haber sido uno de los testigos clave en el juicio contra Juan Antonio “Tony” Hernández, hermano del expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, quien también fue posteriormente condenado por delitos de narcotráfico en una corte federal de Nueva York.
El juez federal Kevin Castel confirmó que el Servicio de Alguaciles y la Fiscalía estadounidense deben coordinar el retorno del exnarcotraficante, actualmente detenido en Nueva Jersey, hacia el Aeropuerto Internacional de Newark, desde donde será trasladado directamente a Ciudad de Guatemala.
La deportación marca el cierre de un largo proceso judicial iniciado en 2017, cuando Díaz Morales fue capturado en un operativo del Ministerio de Gobernación de Guatemala en el bulevar Los Próceres. Desde entonces, su caso ha estado ligado a las principales redes del narcotráfico en Honduras y Guatemala.

Durante su tiempo en prisión, “El Rojo” colaboró con las autoridades estadounidenses aportando información clave sobre las operaciones de tráfico de cocaína desde Colombia hacia Centroamérica, y sobre los vínculos entre el narcotráfico y estructuras políticas en Honduras.
Su testimonio fue determinante en el proceso contra “Tony” Hernández, donde reveló el financiamiento ilegal de campañas políticas y la protección que recibían los carteles por parte de funcionarios públicos, según reportaron medios internacionales.
Gracias a su colaboración, el exnarcotraficante evitó una sentencia de cadena perpetua. Documentos judiciales citados por La Prensa y El Heraldo indican que el propio fiscal recomendó una reducción sustancial de pena como reconocimiento a su cooperación.

“El Rojo” admitió haber participado en el tráfico de drogas, lavado de dinero y en al menos 18 asesinatos vinculados a disputas entre grupos criminales. Sin embargo, su testimonio fue considerado clave para desmantelar parte del “narco-Estado” hondureño, según su defensa.
Las autoridades migratorias estadounidenses finalizarán en los próximos días los trámites de deportación. Una vez en Guatemala, se espera que las autoridades locales determinen si enfrentará nuevos cargos por los delitos cometidos antes de su extradición, dado su historial de operaciones en la frontera entre ambos países.







