Honduras: la OEA convoca una sesión clave por el polémico recuento electoral

La OEA convocó a una sesión especial para analizar el polémico recuento de votos de las elecciones presidenciales en Honduras, un proceso marcado por retrasos, denuncias de irregularidades y una fuerte tensión política mientras el resultado oficial sigue sin definirse.

La OEA analiza el recuento de votos en Honduras.

La Organización de los Estados Americanos (OEA) anunció una sesión extraordinaria para este lunes con el fin de abordar la cada vez más compleja crisis del recuento de votos tras las elecciones presidenciales celebradas el 30 de noviembre en Honduras, cuyo resultado aún no ha sido confirmado oficialmente y ha sembrado dudas tanto dentro como fuera del país centroamericano.

El Consejo Permanente de la OEA, con sede en Washington, recibirá el informe de Eladio Loizaga, jefe de la Misión de Observación Electoral. El objetivo es analizar las irregularidades técnicas y políticas que han marcado el escrutinio, el cual con más del 99% de actas contabilizadas aún no da un vencedor claro entre los principales contendientes.

El conservador Nasry “Tito” Asfura, respaldado por sectores de la derecha y con apoyo público de Donald Trump, encabeza el conteo con 1.298.835 votos (40,52 %), seguido por Salvador Nasralla, del Partido Liberal, con 1.256.428 sufragios (39,48 %). La tercera posición la ocupa Rixi Moncada, del partido oficialista Libre, con cerca del 19 % de los votos.

En el país, las tensiones políticas se han intensificado: la presidenta Xiomara Castro ha denunciado un supuesto “golpe electoral” influido por injerencia externa, mientras que sectores de oposición exigen un recuento “acta por acta” tras la interrupción del escrutinio por problemas técnicos, que detuvo el proceso varios días y alimentó acusaciones de fraude.

Honduras sigue sin definir resultados, a casi dos semanas de la apertura de urnas.

La OEA y otras misiones observadoras han insistido en la importancia de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) complete su trabajo con independencia y transparencia, instando a respetar el marco legal y a evitar presiones políticas que puedan socavar la confianza ciudadana en el proceso.

Este llamado internacional se produce en un momento en que Honduras enfrenta un desafío crucial: consolidar la credibilidad de su sistema electoral y calmar la polarización antes de que se oficialicen los resultados definitivos, en un contexto donde la estabilidad democrática es observada de cerca por gobiernos y organismos regionales.

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