Costa Rica experimentó un aumento de más de un millón de habitantes en los últimos veinte años, sin embargo, el ritmo de crecimiento demográfico del país ha comenzado a desacelerarse, según revela el informe Panorama Demográfico 2024, publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC).
De acuerdo con el documento, la tasa de crecimiento poblacional se mantuvo por encima del 1 % hasta 2017. A partir de ese año, comenzó una caída sostenida que refleja el inicio de una transición demográfica avanzada, caracterizada por una menor natalidad y una población que envejece progresivamente.
El informe compara la estructura demográfica de 2004 con la de 2024 y destaca un cambio significativo en la forma de la pirámide poblacional. Mientras que hace dos décadas la pirámide mantenía una base ancha —producto de una alta proporción de personas jóvenes—, en 2024 la forma se vuelve más rectangular, con una base más estrecha, un mayor equilibrio en los grupos de edad media, y un evidente aumento en la población adulta mayor.
Estos cambios reflejan una transformación profunda en la composición social del país, y plantean retos importantes en términos de políticas públicas, especialmente en áreas como salud, pensiones, empleo y educación, debido a la presión que implica el envejecimiento poblacional.
La evolución hacia una estructura demográfica más envejecida no es exclusiva de Costa Rica. Según datos regionales, la tendencia se repite en distintos países de América Latina, donde también se observan descensos en la fecundidad y mayores esperanzas de vida.
