El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica ejecutó este jueves 12 allanamientos en distintos puntos de Limón para detener a varios sujetos señalados de participar en cuatro homicidios registrados entre enero de 2024 y agosto de 2025. Durante la operación, las autoridades hallaron un arsenal compuesto por 32 armas de fuego, entre ellas rifles, escopetas y armas cortas.
El director interino del OIJ, Michael Soto, explicó que esta estructura pertenece a la facción más violenta del cartel que opera en la zona y que está relacionada con el denominado Cartel del Caribe Sur, desarticulado semanas atrás en el caso Traición.
“Es significativo por que este grupo es la facción violenta del cartel que opera aquí en la zona y en total estaríamos hablando de 100 armas”, declaró.
En una de las viviendas allanadas, los agentes encontraron 16 armas largas —incluyendo AR-15, AK-47, un rifle .308 y una escopeta— además de pistolas calibre 9 milímetros, un revólver y abundante munición. Soto destacó que este hallazgo confirma la “capacidad de fuego impresionante” que poseen estas organizaciones, capaces de enfrentarse tanto a grupos rivales como a las propias autoridades.
“Se están decomisando 32 armas de fuego de las cuales, 16 son armas largas, hay AR 15, hay AK 47, un rifle 308, una escopeta y también tenemos armas cortas”, detalló el jerarca, quien agregó que estas estructuras han sido investigadas por al menos 68 homicidios, cuatro de los cuales se resuelven con esta diligencia.
Las autoridades detuvieron a sospechosos de entre 19 y 27 años. Según el OIJ, las armas eran almacenadas en inmuebles utilizados como depósitos y sacadas únicamente cuando iban a ejecutar ataques. “Posiblemente cuando tenían que ejecutar (contra el Estado o grupos rivales) las armas las sacaban de este lugar, la munición, y las volvían a guardar aquí”, afirmó Soto.
El director advirtió que este caso representa una “preocupación alta para el Estado”, pues el arsenal decomisado incluye armas ensambladas en Costa Rica y catalogadas como “mata policías”, debido a su capacidad para perforar chalecos antibalas. La investigación señala que el Cartel del Caribe Sur habría preparado un “ejército armado” para fortalecer su dominio territorial y enfrentar a sus adversarios.
