La reciente modificación del Ministerio de Educación (Mineduc) sobre la edad de ingreso a la preprimaria tomó por sorpresa a los centros educativos de Guatemala y abrió un debate sobre la estabilidad de las políticas educativas en la región. La decisión, que primero fijó el 31 de marzo como fecha límite y luego la movió al 30 de junio, dejó incertidumbre especialmente en el sector privado.
Para directores y docentes, cambiar la regla en tan poco tiempo puede provocar desajustes en el próximo ciclo escolar. Explican que en niños de 3 y 4 años, 3 meses pueden marcar una diferencia importante en desarrollo emocional y cognitivo.
Aunque el Mineduc aclaró que los estudiantes ya inscritos en el sistema no serán afectados, la circular inicial no fue clara. Súpervisiones y colegios confirmaron la interpretación solo después de hablar con la Dirección General de Currículo (DIGECUR).
Los colegios advierten que adelantar o retrasar a un niño no solo impacta al estudiante, sino al grupo completo, por lo que piden más flexibilidad del ministerio para atender casos especiales. También solicitan una comunicación más clara para evitar confusiones.

El cambio genera además un reto administrativo: reorganizar matrículas, informar a cientos de familias y anticipar posibles problemas de cupo en preprimaria para 2026.
DIGECUR ofreció impartir charlas virtuales para aclarar dudas, mientras los colegios privados, muchos aún en vacaciones, buscan transmitir la información a tiempo antes del reinicio de actividades.
Aun con la incertidumbre, los centros educativos confían en que el proceso de inscripción se desarrollará con normalidad, aunque reconocen que existe riesgo de falta de cupos y esperan mantener canales abiertos con el Mineduc para resolver situaciones particulares.







