La Comisión Europea calificó este viernes como “unilateral, injustificada e inaceptable” la decisión de la dictadura de Nicaragua de expulsar al embajador de España y a otro miembro de su misión diplomática en Managua.
Desde Bruselas, un portavoz del Alto Representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores lamentó que esta medida, adoptada sin explicación previa ni canales de diálogo, contraviene las reglas básicas de las relaciones internacionales.
“La expulsión de diplomáticos sin justificación clara no favorece la cooperación entre Estados y erosiona la confianza mutua”, advirtió.
En ese contexto, la Comisión exhortó a las autoridades nicaragüenses a revertir la decisión y restablecer el diálogo bilateral, basado en el respeto a los estándares internacionales.
La reacción de Bruselas llega después de que el gobierno español respondiera de forma recíproca expulsando al embajador nicaragüense en Madrid. En una muestra de respaldo, la Unión Europea reiteró su apoyo a España y subrayó que este tipo de incidentes sienta “un peligroso precedente” en las relaciones entre países.
La Comisión recordó además la importancia de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, que establece principios claros sobre el trato a representantes extranjeros y los procedimientos ante conflictos diplomáticos.
Con esta decisión, la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo suma un nuevo episodio a su creciente aislamiento internacional, marcado por tensiones con gobiernos democráticos, expulsiones de misiones internacionales, persecución religiosa y el cierre de espacios para el diálogo multilateral.







