El Departamento de Defensa de Estados Unidos anunció este viernes el envío del grupo de ataque del portaaviones USS Gerald R. Ford al área de responsabilidad del Mando Sur (USSOUTHCOM), que abarca el Caribe, Centro y Suramérica, en una escalada para contrarrestar a las organizaciones transnacionales dedicadas al narcotráfico.
Sean Parnell, portavoz del Pentágono, escribió en X que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, “ha dirigido el Grupo de Ataque de Portaaviones Gerald R. Ford y el ala aérea embarcada al área de responsabilidad del Comando Sur de EE. UU. Parnell añadió que la “presencia reforzada de la fuerza estadounidense”reforzará la capacidad de Estados Unidos para “detectar, supervisar y desmantelar actores y actividades ilícitas” que amenazan la seguridad en el hemisferio occidental.
El USS Gerald R. Ford, comisionado en 2017, es el portaaviones más avanzado y grande de la Marina estadounidense: mide más de 1,100 pies, desplaza 100,000 long tons, está propulsado por dos reactores nucleares y puede alcanzar una velocidad máxima cercana a 34.5 mph, según datos de la Armada.
El grupo de ataque se sumará a ocho buques estadounidenses que ya operan en la región —tres destructores, un crucero, una fragata de combate litoral, un buque de asalto anfibio y dos transportes—.
El anuncio llega tras otro ataque estadounidense contra una embarcación que, según el secretario Hegseth, estaba vinculada al grupo criminal venezolano Tren de Aragua y habría transportado estupefacientes por rutas del Caribe.
Hegseth aseguró en X que la acción mató a los seis tripulantes y ocurrió en aguas internacionales; además, afirmó que fue el primer ataque ejecutado de noche.
En sus palabras: “Nuestra inteligencia sabía que el barco estaba involucrado en el tráfico ilícito de narcóticos, transitaba por una ruta conocida de narcotráfico y transportaba narcóticos”.
La serie de operaciones contra embarcaciones sospechosas —que, según reportes, sumarían ya cerca de diez ataques en las últimas semanas— ha provocado más de 40 muertos y ampliado las acciones desde el Caribe hacia el Pacífico. Estas intervenciones forman parte de la campaña impulsada por la administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para desarticular redes de narcotráfico que operan en la región.
El despliegue del Gerald R. Ford y el refuerzo naval en aguas cercanas a América Latina marcan un giro operativo significativo y podrían acelerar tensiones diplomáticas con gobiernos regionales afectados por las operaciones, mientras Washington defiende la medida como necesaria para proteger la seguridad hemisférica.
