El informe Consumer Insights del segundo trimestre, realizado por Worldpanel by Numerator, detalla que las marcas premium crecieron un 4 % en 2025, superando a las marcas tradicionales que apenas subieron 2 %. El comportamiento se acentúa en el norte de Centroamérica, donde estas opciones ya tienen mayor peso en las decisiones de compra.
La investigación muestra que, si bien las familias están visitando menos los puntos de venta, cada vez llenan más sus carritos, priorizando compras de despensa y reduciendo la frecuencia. Esta estrategia permite ahorrar tiempo y optimizar los recursos, aunque impacta la dinámica de proximidad en tiendas pequeñas.

Un dato clave para la región es el crecimiento en 35 categorías dentro de los hogares más vulnerables. Entre los productos que más se sumaron a la canasta destacan desodorantes, café tostado y molido, alimento para mascotas y crema corporal. También se observa un repunte de bebidas gaseosas, leche líquida y aceites dentro del segmento premium.
El estudio resalta además la influencia de las remesas, que alcanzaron un aumento histórico del 20 %. Estos envíos, motivados por factores como el temor a deportaciones y la necesidad de apoyar a las familias, se convirtieron en un motor que sostiene el consumo en medio de un contexto incierto.
Los países que lideran el crecimiento económico regional son Guatemala, Panamá y República Dominicana, con un PIB proyectado al 3.8 %. Sin embargo, en naciones como Nicaragua y Costa Rica, el alza de precios limita el gasto de los consumidores, que buscan alternativas para estirar su presupuesto sin renunciar a la calidad.

Según explicó Emma Ortiz, directora comercial de Worldpanel by Numerator CariCAM, “aunque la base de la pirámide reduce su frecuencia de compra, estos hogares llevan carritos más grandes, lo que amplía la penetración de nuevas categorías y suma incluso marcas premium a su consumo”.
Con este escenario, las empresas de consumo masivo enfrentan un reto: adaptarse a un consumidor más cauteloso, pero dispuesto a diversificar su canasta y apostar por la calidad, aun en tiempos de contracción económica.







