En Costa Rica, el camino al Mundial 2026 dejó de ser un asunto estrictamente futbolero para convertirse en un pequeño carnaval digital. Y todo por una razón: para clasificar, La Sele no solo debe ganarle a Honduras en casa este 18 de noviembre, sino que también depende —y aquí está el giro dramático— de que Nicaragua le quite puntos a Haití.
Sí, Nicaragua, ya eliminada, con cuatro puntos en el Grupo C, pero ahora convertida en inesperada “salvadora” de un país acostumbrado a ponerle corazón, fe y memes a cada desastre deportivo.
La derrota tica 1-0 ante Haití el 13 de noviembre dejó al equipo de Miguel Herrera en una posición incómoda: terceros, con 6 puntos, detrás de Honduras y Haití, ambos con 8.
En términos simples: Costa Rica necesita un milagro pinolero y una dosis extra de coraje de su seleccionado.
En términos digitales: los ticos desataron un tsunami de humor fino, sarcasmo y creatividad en X y otras redes, ofreciendo todo tipo de “incentivos” delirantes a sus vecinos del norte para que hagan el favor futbolístico.
Humor ante el estrés
Desde el 14 de noviembre, páginas de memes, cuentas futboleras y fanáticos de Saprissa, Herediano o simplemente de la catarsis colectiva han llenado redes con una lista de “ofertas” a Nicaragua dignas de un manual de realismo mágico centroamericano.
La más repetida: ciudadanía express. “Si Nicaragua le gana a Haití y nos clasifica: les damos ciudadanía a todos los nicas en CR, sin preguntas. ¡Vengan con el gallo pinto incluido!”, escribió un usuario de X entre aplausos digitales.
Otros ampliaron el paquete: residencia permanente, trámites gratis, derecho a votar… y, por supuesto, memes del Registro Civil atendiendo en modo “pura vida total”.
Devoluciones históricas
Luego vino la diplomacia territorial, un clásico en las bromas tico-nicas. “Les devolvemos Guanacaste y la Isla Calero si meten gol a Haití”, decía otro post acompañado de mapas “rediseñados” al gusto del siglo XIX.
Ambos países se han enfrentado históricamente por la soberanía de estos territorios, reclamándolos comor propios.
El lado gastronómico tampoco escapó: la controversia sobre el origen del gallopinto o el mejor sabor de ese platillo común en las mesas de ambos países.
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“El gallo pinto se declara oficialmente nicaragüense”, bromeaba otra cuenta, mientras circulaban montajes de nacatamales vendiéndose en el Estadio Nacional y ofertas de pinolillo “a precio de hermano”.
Y claro, siempre hay espacio para lo absurdo: regalarles el Estadio Nacional por un día, convertir el Parque La Merced (en San José) en una “embajada nica” o dar “pensiones vitalicias” a la selección pinolera si logran un empate heroico.
Hasta se viralizaron videos editados con Keylor Navas “suplicando” ayuda al estilo novela turca.
¿Por qué este estallido de humor?
En parte, por pura supervivencia emocional. Costa Rica, acostumbrada a ser potencia regional y clasificar a los Mundiales casi por inercia, vive un arranque eliminatorio gris: empates inexplicables, una derrota insólita ante Haití y un equipo que aún no despega bajo Herrera.
También pesa la relación histórica con Nicaragua: vecinos con rivalidades viejas, sí, pero con vínculos profundos.
Casi 400.000 nicas viven en el país, son parte esencial de su economía y cultura, y los memes convierten esa cercanía en un abrazo humorístico: “Hermanos pinoleros, sálvennos”, dicen, medio en broma, medio en súplica.
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¿Funcionará el plan?
Finalmente, las redes ticas tienen una tradición particular: cuando La Sele sufre, el país entero se vuelve creador de sátira. Y en esta eliminatoria, la catarsis ha sido particularmente creativa.
Por ahora, solo está claro que el martes será un día no apto para aficionados cardíaco. Si Nicaragua hace el milagro, habrá fiesta. Si no, habrá memes nuevos.
En cualquier caso, el humor ya ganó el partido en Costa Rica. Y como dicen muchos en redes: “Nicas, los queremos… pero el martes los necesitamos”.
