Las consejeras del Consejo Nacional Electoral (CNE), Ana Paola Hall y Cossette López-Osorio, emitieron un comunicado en respuesta a amenazas y presiones atribuidas a Luis Redondo, presidente del Congreso Nacional, y al partido oficialista Libre.
El pronunciamiento se dirigió a partidos políticos, misiones de observación y al pueblo hondureño. En el texto, las funcionarias reafirmaron su compromiso con el proceso electoral y el orden constitucional.
Ana Paola Hall, presidenta del CNE, declaró que continuarán defendiendo el proceso electoral como pilar del sistema democrático de Honduras.
Escrutinio especial y límites legales del CNE
Las consejeras explicaron que el escrutinio especial está regulado por la Ley Electoral. Este mecanismo se aplica solo en casos puntuales.
Según la norma, las Juntas Especiales de Verificación y Recuento (JEVR) ejecutan ese proceso. Dichas juntas están integradas por personas propuestas por los partidos políticos.
Ante los ataques constantes y sin precedentes: ¡Confirmo que continuaremos defendiendo el proceso electoral, parte fundamental del sistema democrático de nuestra Honduras! pic.twitter.com/lCgbVytgVX
— Ana Paola Hall (@APHall_CNE) December 29, 2025
El CNE no tiene atribuciones para realizar el escrutinio especial ni para delegarlo. Su función se limita al apoyo logístico, administrativo y técnico.
Señalamientos por obstrucción del proceso electoral
El comunicado señala que miembros de las JEVR incurrieron en acciones dilatorias durante el proceso. Las consejeras atribuyen estas conductas a lineamientos de sectores políticos identificados.
Entre las acciones denunciadas figuran paralización de labores, retrasos excesivos y anulación de actas sin causa legal. También reportaron hechos de violencia dentro de instalaciones oficiales.
Según el CNE, estas prácticas afectaron gravemente el desarrollo normal del proceso electoral en Honduras.
Advertencia sobre la declaratoria electoral
Hall y López indicaron que los hechos no son aislados. Aseguraron que existe un patrón dirigido a impedir la declaratoria electoral.
El comunicado advierte que estas acciones buscan forzar la repetición de las Elecciones Generales 2025. Las consejeras señalaron que ese escenario genera incertidumbre institucional.
El CNE afirmó que no permitirá la ruptura del orden constitucional ni el desconocimiento de la voluntad popular.
Comisión Permanente del Congreso bajo observación
Las consejeras recordaron que la Comisión Permanente del Congreso Nacional tiene atribuciones limitadas por la Constitución.
Indicaron que el CNE aún se encuentra dentro del plazo legal para emitir la declaratoria. Por ello, sostienen que la comisión no puede pronunciarse sobre el proceso electoral.
Cualquier intervención sería, según el comunicado, una injerencia indebida en la función electoral.
Postura frente al Ministerio Público
El texto también se refirió a actuaciones del Ministerio Público. Las consejeras afirmaron que han actuado en defensa del sistema democrático.
Recordaron que la Constitución establece el juicio político como prerrogativa previa. Mientras ese proceso no se agote, el Ministerio Público no puede ejercer acción penal.
Advirtieron que actuaciones fuera del marco legal generan responsabilidad para quienes las promuevan.
Responsabilidad de los partidos políticos
Las funcionarias señalaron que sectores de partidos políticos han distorsionado el diseño del sistema electoral hondureño.
Según el comunicado, se utilizó de forma indebida la integración de las JEVR para paralizar el escrutinio especial. Las consejeras indicaron que esas acciones contradicen el mandato democrático.
Trasladar las consecuencias al CNE, afirmaron, constituye una conducta contraria a la ley y a la voluntad soberana del pueblo.
Llamado a la vigilancia ciudadana
El CNE solicitó a partidos políticos, observadores nacionales e internacionales y a la ciudadanía mantenerse vigilantes. El llamado busca prevenir nuevos atentados contra el proceso electoral y sus autoridades.
El comunicado fue emitido en Tegucigalpa el 29 de diciembre de 2025 y firmado por Ana Paola Hall y Cossette López-Osorio.







