El hecho ocurrió en la zona 9 de la Ciudad de Guatemala, cuando Larkin Daniel Morales Cuque fue arrollado en más de una ocasión por un vehículo conducido por Carlos Ovidio Acevedo Navas, de 70 años. A raíz de las graves lesiones, médicos del Hospital General San Juan de Dios confirmaron la amputación de su pierna derecha.
Su padre, Édgar Antonio Morales Granados, expresó su dolor y frustración por lo ocurrido. Aseguró que su hijo era trabajador, se desempeñaba como ayudante de albañilería y había soñado con avanzar en sus estudios. “Lo que pido es justicia, para que mañana no suceda con otras personas”, declaró.
La familia relató que la noticia de la amputación devastó al joven, quien había comprado un par de zapatos nuevos que ya no podrá usar.

Su tía, Jimena Cuque Yumán, agregó que Morales había aprobado el examen de ingreso a la universidad para estudiar Enfermería, con el objetivo de convertirse en médico, sueño que ahora se ve truncado.
El conductor fue detenido poco después del hecho y procesado por el Juzgado de Turno, que lo ligó a proceso por lesiones graves.
El juez le otorgó arresto domiciliario, arraigo y fijó una caución económica de unos 4,600 dólares, medida que ha sido criticada por la familia de la víctima y por ciudadanos que cuestionan la proporcionalidad de la decisión judicial.

Videos de cámaras de seguridad muestran que el motociclista fue embestido más de una vez, lo que abre el debate sobre la tipificación legal. Aunque el Ministerio Público solicitó que se procesara al acusado por homicidio en grado de tentativa, el juez resolvió únicamente por lesiones graves.
El abogado penalista Denis Cuesy explicó que, con base en la evidencia audiovisual, la Fiscalía aún puede pedir una reforma del auto de procesamiento para cambiar la figura penal. Mientras tanto, la familia de Morales enfrenta la dura realidad de una vida alterada para siempre y una larga batalla en busca de justicia.







